Una de las constantes del trabajo de Olalla Gómez (Madrid, 1982) es su análisis de los desajustes sociales, culturales y políticos que determinan nuestra actualidad. Pero su discurso opera en un ámbito más lúcido que el de concienciar sobre los mecanismos de dominación del capitalismo global: su empeño es generar trasfondos reflexivos que, en lugar de ser dictados de manera unívoca por un yo-creador, sean tejidos a partir de experiencias compartidas […] La artista reivindica un manejo de nuestros saberes que, frente a las enseñanzas del pensamiento occidental, no se articule bajo esquemas binarios. Y no es una tarea fácil: conlleva una labor de paciente recolección de lo disperso, de las voces silenciadas y de las presencias neutralizadas.
Texto: Carlos Delgado Mayordomo