Rogelio lopez Cuenca. Foto 1
 
Rogelio lopez Cuenca
Opium Pop
Clausurada el 24 de Abril
Galería Juana de Aizpuru
web: www.juanadeaizpuru.es
 

Se puede interpretar el programa iconológico cristiano como una de las más exitosas campañas de marketing de la historia: pocas empresas serían capaces de competir con el grado de implantación de la imagen de su identidad corporativa. La Iglesia ha demostrado una creatividad magistral (mater et magistra) a la hora de hacer uso de elementos simbólicos de ámbito prácticamente universal, preexistentes al propio cristianismo y profundamente enraizados en culturas precedentes. La cruz, por ejemplo, es un símbolo presente en todas las culturas del mundo:

Pour vivre le symbole de la croix, par exemple, de la croix non pas instrument de supplice mais image du monde, il faut peut-être s’appliquer à l’expression corporelle, étirer sa tête vers le haut, ses pieds vers le bas, ses bras vers l’infini de droite et de gauche, toute cela sans limites, sans souffrance vaine, naturellement. C’est la magie ignoré des gestes liturgiques qui se perpétuent comme une trame nécessaire, car les rites sont une mise en action des symboles qui s’exprime autant par la récitation incantatoire que par la gestuelle qui leur sert de suport et élargit les sens des mots employés.1

Y, sin embargo, no fue utilizada como símbolo por los primitivos cristianos, debido a lo infamante de un suplicio que provocaba, además, el escarnio por parte de los gentiles. Hasta el año 313 (desde el edicto de Milán) no se generalizaría su uso... así como el del crismón, XP, uno de los monogramas más admirables y de mayor fortuna de la historia, junto con IHS (In Hoc Signo), ambos de Cristo.
Los símbolos evolucionan incesantemente. Desde su significado original, los discursos simbólicos van formando una larga serie de concatenaciones, hasta tejer una compleja red de significaciones, dentro de la cual el símbolo, como hemos dicho, no permanece intacto a lo largo de la historia, sino que se ve forzado tanto a relecturas obligatorias (debidas a las imposiciones de la Iglesia o del poder político) como sugeridas y/o exigidas para su adaptación a los cambios culturales que tienen lugar en el seno de las sociedades.

Como ha observado Mircea Eliade, La revelación aportada por la fe no destruye los significados precristianos de los símbolos, simplemente añade un nuevo valor.

El tráfico de import/export de divinidades y simbologías culturales de unos pueblos a otros, y la contaminación, el mestizaje y los diferentes grados de síntesis que esto conlleva (la asignación de nombres, atributos y características de unos a otros) son fenómenos comunes y recurrentes en la historia de las culturas: a la interpretatio graeca de las religiones de carácter agrícola del Mediterráneo oriental sucedería la interpretatio romana de esos mismos ritos, y a ésta la interpretatio christiana.
Dentro de estos procesos de importación y aclimatación es donde hay que entender la aparición (y la persistencia y el arraigo popular) de los ritos de la Pasión en el Mediterráneo bajo influencia religiosa y cultural cristiana.

Partiendo de los cultos de la Madre Tierra, vemos que las diosas- madre de las culturas agrarias (la mayoría negras, como la moreneta) se caracterizan por el subrayado de paralelismos entre la fecundidad de la tierra y la de la mujer. Vestigios de ritos y costumbres que perviven debido a la dependencia humana de la tierra. Todavía aún se produce –como cuando la prole significaba brazos para trabajar al tierra, lo que justificaba la poligamia y el repudio de la mujer estéril- una identificación entre demografía y prosperidad (que se trasluce en el tono depresivo de los analistas ante la baja natalidad de una sociedad).

1 Georges Nataf, Symboles, signes et marques.

Las celebraciones de la Pasión se inscriben dentro de la tradición de ceremonias rituales típicas de sociedades basadas en la agricultura, las cuales desarrollan religiones en torno a los misteriosos procesos cíclicos de nacimiento, crecimiento, reproducción, cosecha y fruto, muerte y resurrección del universo vegetal. La Madre Tierra, surcada por el arado (símbolo del miembro viril – y también de la creación y de la cruz 2: la madera y el hierro del arado simbolizan la unión de las dos naturalezas de Cristo, la humana y la divina). El arado como principio masculino actuante sobre la naturaleza (supuestamente) pasiva (o, por lo menos, no lo suficientemente activa) de la tierra. El surco sembrado, la tierra labrada, son metáforas recurrentes de la penetración sexual, como el trabajo agrícola lo es del acto generador. La muerte y el enterramiento como proceso de fecundación cumplen la misma función que las inmersiones (el bautismo, donde uno muere ahogado, para nacer a una nueva vida): hay enterramientos simbólicos (como se entierra una semilla, el semen) para regenerarse por el contacto con las fuerzas de la tierra: es en el seno de la tierra madre (mediante el regreso a los orígenes) donde la muerte se transforma en vida: morir (de una forma de vida) para renacer (a otra).

La concepción de la mujer como mensajera (angelos) de(l) otro mundo (desde la madre tierra a las múltiples brujas, pasando por la Virgen María misma, que funciona como punto de arraigo para la naturaleza humana de Cristo, complemento necesario de su naturaleza divina, a la vez que como intermediaria permanente entre Dios y los hombres) es un rasgo común a las civilizaciones agrícolas, así como la alusión al sacrificio del hijo (el fruto de su vientre): en todas las tradiciones se encuentra el símbolo del hijo inmolado (o de la hija). Se produce un intercambio sagrado: dependiendo del valor (de lo caro, querido) de lo sacrificado, así será la energía recibida a cambio. Este sacrificio es un proceso de expiación, de purificación, en el que la sangre de la víctima ha de empapar el altar para que se produzca la fecundación (una metáfora sexual: la sangre como el semen, pero también como la lluvia).

La sangre como vehículo de vida: mezclada con la tierra da nacimiento a las plantas, da vida (podría rastrearse aquí en el origen de la irracional defensa de la pena de muerte). El derramamiento de sangre propiciaría la fecundación, pero aunque el sacrificio siempre ha de ser sangriento, puede bastar con el dolor: las lágrimas pueden bastar para atraer la lluvia. Las lágrimas de la Virgen son testimonio tanto de su propio dolor como de su labor de intercesión. Las representaciones de la mater dolorosa, de la Virgen sufriendo durante la Pasión de Cristo ilustran esa arraigada creencia en el papel co-redentor de María, verdad no definida por la Iglesia y, sin embargo, aceptada tradicional y popularmente. Las lágrimas son pues un elemento perteneciente al catálogo de elixires de vida femeninos que conforman los fluidos corporales, las aguas primordiales de la vida (recordemos que los hombres no lloran), entre las que la lluvia, el esperma divino en las religiones agrícolas, es un elemento indispensable de la vida.

En La Rama Dorada escribe Frazer:
Lavaban de agua pura una efigie del dios muerto, ungían con aceite y vestían con una túnica roja, mientras nubes de incienso se elevaban en el aire (...) El tronco del árbol era amortajado con bandas de lana. Después ataban a la mitad del tronco la figura de un joven (para un sacrificio cruento), excitados por la bárbara música del chasquido de los címbalos, el redoble de los tambores, los trompetazos de los cuernos.3

En esta fiesta pagana está presente el mito de Atis, cuyo núcleo está formado por la narración de su muerte y resurrección (afinidades de procedencia agraria que comparte con Osiris). La leyenda de Atis incluye muy significativamente dentro de su sacrificio sangriento (como paso indispensable hacia la salvación) la castración. Esa sería la verdadera muerte. Pero es en la muerte donde está la vida.
De este mito procedería el de Adonis, un hermosísimo mancebo, deseado al mismo tiempo por Perséfone y por Afrodita, y que a causa de ello es condenado, por un juicio salomónico de Zeus, a pasar la mitad del año con la una, al sol, y la otra mitad en el sombrío reino de la otra. Se trata, está claro, de la construcción por parte de una mentalidad agraria, pendiente ansiosamente del hecho de que la naturaleza atraviesa un periodo de quietud y muerte aparente para recobrar más adelante su fecundidad.

2 La cruz es un símbolo de una raigambre y presencia tan universal que nunca falla y muchos artistas y diseñadores lo adoran: con este signo venderás.
3 James George Frazer, La rama dorada.

Es sorprendente la persistencia en la celebración de estos rituales de origen y funciones relacionadas con sociedades fundamentadas en la agricultura, una vez que la atención por la tierra y el mundo vegetal y sus ciclos vitales ha desaparecido del primer plano de las preocupaciones de las sociedades de consumo en el capitalismo tardío. ¿Qué significan las proclamas publicitarias de que “Ya es Primavera” sino que ya puede/debe Vd. cambiar su vestuario? ¿Y qué es este cambiarse de vestuario sino una ceremonia iniciática de acompañamiento del renacimiento de la naturaleza?

La iconosfera contemporánea rebosa de imágenes, logotipos, marcas comerciales y poses publicitarias llenas de mascarillas de eterna juventud, baños vivificantes, cuerpos semidesnudos, corazones, brazos en cruz, vuelos ascensionales, pietàs, coronas, gallos, manos atadas, cálices y copas... Es debido a su aptitud para atravesar la historia que un símbolo se ancla en una civilización.

Además de en el gusto por el consumo de imágenes espectaculares vaciadas de cualquier significado explícito, hay que buscar las razones de esta fascinante pervivencia en la profunda carga sexual de estos ritos: la promesa de un au-delà a la mano, un otro mundo sin salir de éste; un viaje similar al ofrecido por la experiencia estética.

LA PASIÓN SEGÚN SUS SÍMBOLOS

Pocas veces la muerte de un hombre ha gozado de mayor trascendencia en los terrenos religioso, plástico y cultural que la de Jesucristo. El surgimiento de la nueva creencia en un ámbito pagano y hostil resultó determinante a la hora de elegir el camino del cripticismo para aludir a los sagrados misterios de la religión. El crismón (símbolo de Cristo) o el pez, cuyo nombre en griego (IXZUS) venía a coincidir con el acrónimo de “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador”, constituían el reducido universo semiótico para un culto que se desarrollaba en la sombra de las catacumbas. Pero el Edicto de Milán (313 d.C.) que legalizó e institucionalizó a la Iglesia amplió y difundió enormemente este vocabulario de símbolos con formas más explícitas. El ámbito circundante, impregnado de clasicismo y cultura clásica, influyó enormemente a la hora de introducir imágenes progresivamente vulnerando la tradicional prohibición judaica, también recogida en el Antiguo Testamento (Deuteronomio, 5,8; Éxodo, 20, 4). Los mismos tipos iconográficos griegos, y las hazañas de los dioses de la Antigüedad suministraron modelos a los que se cambió el significado (El Buen Pastor como símbolo de filantropía).

El episodio esencial de la épica cristiana, la pasión y muerte del Redentor, demasiado impactante incluso para los seguidores más directos, aparecía representado en sarcófagos paleocristianos mediante una cruz vacía rematada por una corona triunfal, pero la prohibición de la crucifixión como pena capital en el s. V d.C. abrió paso a una nueva sensibilidad ampliando el conjunto de imágenes, que pasaron a convertirse en un nexo entre Dios y los hombres. Hasta tal punto resultó eficaz este nuevo lenguaje plástico que constituyó uno de los pilares fundamentales de la Contrarreforma católica y su vocación didáctica. Las imágenes habían dejado de constituir el patrimonio elitista de los iniciados para convertirse en lenguaje de carácter universal, al menos, en el entonces considerado como mundo civilizado.

Uno de los retos fundamentales del artista fue la representación de Jesucristo y las distintas escenas de su Pasión con fidelidad a los hechos históricos, pues la Iglesia vigiló desde cerca la ortodoxia de estas imágenes, que tuvieron su fuente de inspiración en los Evangelios, tanto los canónicos como apócrifos, cuyos contenidos –a veces muy detallistas- gozaron a veces de una difusión a nivel popular en forma de relatos, referidos en ocasiones a la infancia de Jesús y María, episodios que aparecen silenciados en los escritos de San Marcos, San Juan, San Mateo y San Lucas.

El comienzo de la pasión se inicia en la celebración de la Pascua de Jesús con sus discípulos. Los evangelistas canónicos, así como el evangelio apócrifo de Taciano, coinciden en relatar, con gran similitud, todos los preparativos e indicaciones que dio el maestro para llevar a cabo la despedida antes de su muerte. Curiosamente, aunque todos coinciden en situar a los discípulos recostados en lechos, a la usanza romana entonces en vigor, e incluso especificando que Juan, el discípulo amado, apoyaba su cabeza sobre el pecho de Jesús, la iconografía tradicional ha perpetuado la escena de los comensales sentados ordenadamente en torno a una mesa, con Jesús en el centro y Judas en una actitud que lo separa del resto del grupo. Las representaciones pictóricas de este tema deben mucho a la versión que hizo Leonardo da Vinci para el monasterio de Santa María de la Gracia de Milán (1496-1498). En el transcurso de esta cena tuvieron lugar dos de los hechos más trascendentales para el desarrollo del cristianismo: la institución de la Eucaristía con el pan y el vino consumidos y el carácter ecuménico del apostolado, y la traición de Judas Iscariote, que posibilitaría el desarrollo de los hechos posteriores.

Mateo es el único que relata que Judas, arrepentido de su acción tras el prendimiento de Jesús, devolvió las treinta monedas de plata que había recibido como pago y después se ahorcó, recibiendo de esta forma una muerte considerada como infame. Las monedas, de todos los símbolos pasionistas, es el más estrechamente relacionado con la traición de Judas, así como con la materialidad que envuelve a las acciones innobles.

 

Con el prendimiento se inicia el recorrido de Jesús, atado como un delincuente, por la vía dolorosa: casa de Anás, Caifás, Poncio Pilato, Herodes y nuevamente a Pilato. En el átrio del domicilio de Caifás cumplió Pedro la predicción del maestro de negarle tres veces antes del canto del gallo. Un ave matutina que saluda al Sol (=Cristo) antes incluso de su salida. La debilidad de Pedro queda así situada en su justa dimensión, tan sólo atenuada por su inmediato arrepentimiento. La crónica de esta muerte anunciada se confirma definitivamente ante Pilato, que presionado por las turbas muestra al hombre azotado y humillado (Ecce Homo). La púrpura real cubría sus hombros y la corona, la que por su forma circular y ocupar la parte más elevada del ser humano sacraliza al individuo, tocaba su cabeza. Pero la contradicción y la burla se hallaban en sus espinas, que significan sufrimiento y pecado y una premonición de la cruz. También se coronaba a las víctimas del sacrificio en la Antigüedad, pues a la deidad estaban destinadas. “No hay rosas sin espinas”, afirma el dicho popular. Es la contraposición (¿Unión?) entre la tesis y la antítesis, entre el placer y el dolor, las naturalezas divina y humana.

Ante la inevitabilidad del magnicidio Pilato quiso exculparse, y en una catarsis lustratio lavó sus manos con el agua que todo lo purifica, incluso los pecados del alma. Consumado el escarnio inició Jesús el camino hacia el Gólgota portando la cruz con la ayuda de Simón de Cirene. Nada dicen los evangelios canónicos de sus caídas, ni del piadoso acto consolador de la mujer Verónica, pero los apócrifos de la Venganza del Salvador y el de la Muerte de Pilato refieren que poseía el sagrado lienzo con la efigie de Jesús, con el que pudo sanar al emperador Tiberio. Aunque era una matrona, se la suele representar como una joven que sustenta pudorosamente por sus extremos el paño sagrado con la efigie de Jesús.

Al llegar al Calvario se ejecutó la sentencia. En el suelo fue clavado en la cruz y después se izó. Mucho se ha discutido acerca de si fueron tres o cuatro los clavos empleados. El pintor Francisco Pacheco aseguraba que cuatro, y así lo representó Velázquez en su versión para el monasterio de San Plácido. Fue el barroco y su afán de dinamismo el que se decantó por los tres clavos para eliminar la verticalidad del cuerpo del Redentor, y con este número ha pasado a constituirse en emblema de la crucifixión conjuntamente con los otros instrumentos: el martillo, las tenazas, la caña y la esponja con la que le dieron de beber, la lanza, las escalas o la inscripción que con pretendida ironía identificaba a Jesús, ya Cristo, como rey de los judíos.

También se consumó el vaticinado expolio. Jesús fue despojado de sus vestidos, aunque la tradición artística lo ha dotado de paño de pureza, colocado casi al descuido, pretendiendo más su púdica función que su existencia real. Desnudarlo fue casi como despojarle de la dignidad. La túnica simboliza al alma, y sus rotos y desgarros son las heridas del alma y los pecados. Probablemente por eso especifican los evangelios que la de Jesús era una túnica elaborada sin costuras, y ni aún en el momento fatídico de la ejecución de la sentencia fue desgarrada. Se echó a suertes entre sus verdugos y la tradición apócrifa afirma que, en posesión de Pilato, -tales eran sus poderes- a punto estuvo de librarle de una muerte segura hasta que fue descubierta su estratagema.
Las escrituras dejan constancia de quienes fueron testigos de la muerte de Cristo: además de un grupo de mujeres, María, su madre, María esposa de Cleofás y María Magdalena. La presencia del discípulo predilecto permitió, en la que sería una de las primeras sacra conversacione, que se le encomendase a la Virgen, y ésta a Juan. Estos testimonios sirvieron para que años después fuesen redactados y escritos los Evangelios.

Tras el episodio de la lanzada de Longinos vino el descendimiento del cuerpo por el abogado José de Arimatea y el fariseo Nicodemo. María, sentada al pie de la cruz, recibió al cuerpo inerte del hijo. En la que sin duda es una de las escenas más emotivas de la Pasión, la madre se reencontró con el hijo, al que sustenta en su regazo. Mientras lo contempla tiene ocasión de rememorar aquellos momentos de la infancia de Jesús en los que, envuelto entre pañales, era acariciado y arrullado. La presencia del sudario subraya la similitud formal entre estos dos momentos que resultaban tan distintos, pues las cinco llagas que laceraban sus manos, pies y costado la devuelven a la realidad. La iconografía de la Piedad, surgida en Alemania a comienzos del siglo XIV, constituye el germen de otra representación del sufrimiento de María: una espada clavada en su corazón viene a materializar el dolor experimentado ante el hijo muerto (Virgen de las Angustias).

Pronto se extendió la costumbre de mostrar los dolores de la Virgen en forma de puñales o espadas que atraviesan su corazón. Llegaron a representarse hasta trece, pero el deseo de hacerlos coincidir con las horas canónicas del Oficio Divino los redujo a siete: lº La profecía de Simeón 2º La Huida a Egipto 3º Jesús perdido en el templo 4º Encuentro de María y Jesús camino del Calvario 5º Crucifixión 6º Descendimiento de la cruz y 7º Sepultura de Cristo.

El entierro supone el fin del ciclo de la aflicción. El cuerpo amortajado fue depositado en una estancia excavada en la roca que no había sido utilizada con anterioridad. Como en los rituales funerarios de la prehistoria, la penetración en el seno de la montaña supone un reencuentro con la madre tierra y el fin de un ciclo vital, pero en este caso sería el paso necesario para la resurrección profetizada en las escrituras. El espacio físico donde tuvo lugar el prodigio es hoy uno de los puntos más venerados de los Santos Lugares.

Pese a la extensión de la nueva religión aún tuvo que transcurrir bastante tiempo para que al sentido negativo que hasta entonces había tenido la cruz fuese sustituido por un nuevo valor, casi profiláctico, frente al mal. El emblema por antonomasia del cristianismo quedó asimilado con el árbol de la vida, asumiendo una función de unión perenne entre el cielo y la tierra, entre Dios y los hombres, un cordón umbilical jamás cortado constituido en garantía de salvación de la humanidad. Su propia forma, evocadora del cuerpo humano, sugiere la presencia del Redentor aún cuando no se le represente. Pero al igual que la cruz tiene su centro, también lo tiene el cuerpo humano, y es en el corazón donde se ha hecho residir la capacidad del sentimiento hasta convertirlo en símbolo del amor. La visión de una religiosa, Santa Margarita de Alacoque (1647-1690) propició la irrupción de una nueva iconografía cristífera que la orden jesuita se encargó de divulgar: la del Sagrado Corazón. Este elemento, al que se supone la parte más valiosa del ser humano en el plano espiritual, viene a significar el inmenso amor de Jesucristo por la humanidad. Se le representa en el centro del pecho, coronado por espinas, con una corona de llamas ardientes, una cruz, o varios de estos elementos a la vez, estableciendo el necesario vínculo con los misterios de la Pasión.

Francisco José Rodríguez Marín


Rogelio lopez Cuenca. Foto 2
 
 en Facebook esta exposición comparte en Twitter esta exposición   Como llegar

foto usuario
Iniciar sesión   |   Registrarse
  • Añade esta expo a tus favoritos
  • Envia este enlace a un amigo
Ver mis favoritos
Elige el idioma de la página
Cinco Museos Otro Madrid
MUSAC Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León
Museo San Telmo
Museo Lázaro Galdiano
 

  TODAS LAS EXPOSICIONES DE ESTE ESPACIO  
Wolfgang Tillmans 2019-2019
Wolfgang Tillmans 2019-2019
Clausurada el 15 de diciembre de 2019

Exposición del artista alemán Wolfgang Tillmans.  [ver+]
  
Heimo Zobernig
Heimo Zobernig
Pinturas 2018-2018
Clausurada el 30 de octubre de 2019

Exposición de "Pinturas 2018-2018" de HEIMO ZOBERNIG, en la galería Juana de Aizpuru.  [ver+]
  
Tim Parchikov
Tim Parchikov
Barreras de visión
Clausurada el 15 de julio de 2019

En las Islas Canarias uno debe de olvidar lo que sabe y capturar las cosas que son meras suposiciones. En otras palabras, uno debe de destruir las barreras de visión.  [ver+]
  
Philipp Fröhlich
Philipp Fröhlich
Hänsel y Gretel
Clausurada el 24 de abril de 2019

Al principio sólo quise pintar un cuadro inspirado en el cuento de Hänsel y Gretel: el pasaje en el que los pájaros del bosque picotean las migas de pan que Hänsel había ido echando en el camino para no perderse a su regreso.  [ver+]
  
Federico Guzmán
Federico Guzmán
Perséfone sin velo
Clausurada el 10 de febrero de 2019

La exposición consiste en dos partes: "Perséfone sin velo" en la que se muestran 22 pinturas en técnica libre, y una segunda parte que es una evolución libre de la serie en proceso de linotipos.  [ver+]
  
Jirí Dokoupil
Jirí Dokoupil
Nuevos cuadros de vela
Clausurada el 12 de diciembre de 2018

En 1988 Jirí Georg Dokoupil pinta en Madrid su primer cuadro realizado con humo. A finales de los noventa, Dokoupil volverá a esta técnica para seguir experimentando. La exposición muestra los últimos cuadros de vela del artista.  [ver+]
  
Markus Oehlen
Markus Oehlen
Pinturas 2018
Clausurada el 22 de octubre de 2018

La galería Juana de Aizpuru inaugura la nueva etapa expositiva, y se suma a la apertura del Madrid Gallery Weekend, con una magnífica muestra de las pinturas más recientes del artista alemán Markus Oehlen.  [ver+]
  
Cristina de Middel
Cristina de Middel
Milana del Toboso
Clausurada el 27 de julio de 2018

"Milana del Toboso" es un estudio crítico de la entidad nacional de España en tiempos en los que se respira un aire denso y cargado de razones de bar y cuñados.  [ver+]
  
Alicia Framis
Alicia Framis
Clausurada el 30 de mayo de 2018

La obra de la artista multidisciplinar Alicia Framis (Barcelona 1967) versa sobre la creencia en la capacidad del arte para cambiar las mentes de las personas y, finalmente, el mundo. En esta muestra se presentan dos nuevos proyectos de la artista.  [ver+]
  
Sandra Gamarra
Sandra Gamarra
Rojo indio
Clausurada el 31 de marzo de 2018

La exposición Rojo Indio se presenta como dos salas de un museo: La sala de Objetos Encontrados y la sala del Ostracismo.  [ver+]
  
De La Habana ha venido un...
De La Habana ha venido un...
Clausurada el 12 de enero de 2018

Exposición colectiva, que bajo el título "De La Habana ha venido un..." ha inspirado obras de 23 importantes artistas de la galería.  [ver+]
  
Pierre Gonnord
Pierre Gonnord
Origenes
Clausurada el 8 de noviembre de 2017

Mi sexta exposición individual en la galería Juana de Aizpuru esta compuesta esencialmente de paisajes. Esta vez no se trata de lugares habitados sino todo lo contrario, lugares de difícil acceso donde he querido llegar.  [ver+]
  
Alberto García-Alix
Alberto García-Alix
La razón del ser
Clausurada el 25 de julio de 2017

Alberto García-Alix Nace en León, España en 1956. Vive y trabaja en Madrid.  [ver+]
  
Eric Baudelaire
Eric Baudelaire
Fükeiron
Clausurada el 15 de mayo de 2017

Fûkeiron es una propuesta: girar la cámara 180 grados para filmar, no al sujeto de la película, sino más bien los paisajes que él ha visto.  [ver+]
  
Cristina Lucas
Cristina Lucas
Informal Colors
Clausurada el 31 de marzo de 2017

La cuarta exposición de Cristina Lucas en la galería Juana de Aizpuru está centrada en las series Monocromos y Figuras.  [ver+]
  
Cristina de Middel
Cristina de Middel
The Perfect Man
Clausurada el 31 de enero de 2017

Usando los primeros diez minutos de la película "Tiempos Modernos" como estructura narrativa, esta serie pretende reflexionar sobre el particular entendimiento de la masculinidad en India a través de la relación del hombre con la máquina y el trabajo  [ver+]
  
Glenda León
Glenda León
Estados Transitivos
Clausurada el 7 de diciembre de 2016

Estoy segura de que en un futuro los humanos que sobrevivan mirarán la historia con gran tristeza y perplejidad: todas las guerras y muertos producto de la religión, el poder o el dinero...  [ver+]
  
Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca. 50 Aniversario
Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca. 50 Aniversario
Colectiva
Clausurada el 22 de octubre de 2016

No quiero dejar pasar este año sin celebrar el SO° Aniversario de la creación y apertura del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca (1966), ya que fue un acontecimiento de enorme trascendencia para el mundo de la Cultura en España.  [ver+]
  
Heimo Zobernig
Heimo Zobernig
Clausurada el 31 de julio de 2016

Exposición del artista Heimo Zobernig (Mauthen, 1958)  [ver+]
  
Rogelio lopez Cuenca
Rogelio lopez Cuenca
Opium Pop
Clausurada el 24 de abril de 2016

La Iglesia ha demostrado una creatividad magistral (mater et magistra) a la hora de hacer uso de elementos simbólicos de ámbito prácticamente universal, preexistentes al propio cristianismo y profundamente enraizados en culturas precedentes.  [ver+]
  
Miroslaw Balka
Miroslaw Balka
Transit
Clausurada el 10 de marzo de 2016

Exposición individual del artista Miroslaw Balka.  [ver+]
  
Markus Oehlen
Markus Oehlen
Clausurada el 30 de enero de 2016

Exposición del artista Markus Oehlen.  [ver+]
  
João Maria Gusmão y Pedro Paiva
João Maria Gusmão y Pedro Paiva
Habla con la mano
Clausurada el 15 de diciembre de 2015

La muestra consta de 15 esculturas en bronce satinado, algunas de gran formato y de 16 fotografías analógicas (edición de 3 ejemplares).  [ver+]
  
Philipp Fröhlich
Philipp Fröhlich
Hoap of a Tree
Clausurada el 17 de octubre de 2015

En "HOAP OF A TREE", presento ocho cuadros de varios tamaños, pintados específicamente para esta exposición en la Galería Juana de Aizpuru, en los últimos dos años, además de dos grupos de papeles y un biombo.  [ver+]
  
Proyecto para una Colección de Arte Contemporáneo
Proyecto para una Colección de Arte Contemporáneo
Colectiva
Clausurada el 31 de julio de 2015

La Galería Juana de Aizpuru presenta la exposición colectiva "Proyecto para una Colección de Arte Contemporáneo".  [ver+]
  
Fernando Sanchez Castillo
Fernando Sanchez Castillo
Tiempo Libre
Clausurada el 22 de junio de 2015

Tiempo libre trata de explorar los momentos y estrategias de libertad del individuo en estructuras disciplinarias o de control y como el juego se convierte en elemento transgresor, creador de sentido.  [ver+]
  
Jirí Georg Dokoupil
Jirí Georg Dokoupil
"Las pinturas imposibles"
Clausurada el 25 de abril de 2015

Exposición del artista Jirí Georg Dokoupil.  [ver+]
  
Pedro Cabrita Reis
Pedro Cabrita Reis
Herbarium (Madrid)
Clausurada el 4 de marzo de 2015

Exposición individual del artista portugués Pedro Cabrita Reis.  [ver+]
  
Yasumasa Morimura
Yasumasa Morimura
Las Meninas Renacen de Noche
Clausurada el 20 de enero de 2015

Exposición del artista Yasumasa Morimura. Nace en 1951 en Osaka, Japón. Vive y trabaja en Osaka.  [ver+]
  
Tim Parchikov
Tim Parchikov
Izrael dead sea
Clausurada el 27 de noviembre de 2014

Exposición individual del artista: Tim Parchikov.  [ver+]
  
Dora Garcia
Dora Garcia
Exile
Clausurada el 15 de octubre de 2014

La exposición en la galería presenta cuatro grupos de obras que giran en torno a uno de los principales temas de García, la figura del "loco marginado", Mad Marginal, o la marginalidad como posición artística.  [ver+]
  
Jordi Colomer
Jordi Colomer
El porvenir y otros trabajos
Clausurada el 25 de julio de 2014

El vídeo que da título a la exposición "l'avenir" (el porvenir), nos remite a algunos de los elementos recurrentes en la obra de Colomer como el desierto, un grupo de pioneros, la maqueta o el momento de la fundación de una ciudad.  [ver+]
  
"Antígona" 2014
Elena Asins
Clausurada el 31 de mayo de 2014

Muestra de la artista Elena Asins en la galería.  [ver+]
  


Inicio » Mapa de museos y exposiciones » Madrid » Madrid » Madrid » Galería Juana de Aizpuru » Rogelio lopez Cuenca » exposición Nº 13675